Libro presentado en la UdeC busca analizar el suicidio desde un enfoque multidisciplinario

“Suicidios contemporáneos: vínculos, desigualdades y transformaciones socioculturales” es el nombre del libro editado y presentado por Gabriel Guajardo, docente del Magíster en Política y Gobierno. La publicación reúne catorce trabajos de dieciocho autores, los que tratan la privación voluntaria de la vida desde distintos enfoques y disciplinas, como la psiquiatría, la lingüística, la sociología y la politología.

Violeta Montero, socióloga y directora del Magíster en Política y Gobierno, aseguró que “éste es un tema que no se aborda lo suficiente porque tiene un componente emocional y social muy fuerte. Es sumamente difícil comprender, de partida, la muerte infligida de manera voluntaria. Por lo tanto, es una advertencia y un concepto doloroso que, como sociedad y desde el Estado, hay que abordar”.

El profesor Guajardo, quien además es investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso-Chile), describió el texto como “una obra colectiva que reflexiona y discute sobre suicidio como un hecho que depende del contexto histórico, social y cultural donde nos situemos”. En esta línea, el experto se refirió a un caso ocurrido en la zona de Alto Bío Bío. “Dos investigadores de la UdeC evidenciaron allí cómo las intervenciones medioambientales generaron un trauma y, posteriormente, un importante número de decesos autoimpuestos en hombres jóvenes”, afirmó.

Para el académico, este libro corresponde al resultado “de la confluencia de distintas voluntades, tanto de autoras y autores, como de distintas instituciones”. Su producción contó con el apoyo de Flacso-Chile y de instituciones como el Instituto de Formación Forense y el Núcleo de Sociología del Cuerpo y las Emociones de la Universidad de Chile.

Se calcula que un millón de personas, en promedio, se quitan la vida al año, un dato que supera, a nivel mundial, las muertes producidas por la guerra y por los homicidios. María Inés Picazo, politóloga y docente del Departamento de Administración Pública y Ciencia Política, aseguró que se trata de un fenómeno que, “siempre se ha visto como un problema de salud pública y mental, lo que restringía las investigaciones a la psiquiatría y a la psicología. Entonces, este trabajo es importante porque lo expone como una materia de política pública, que debe ser comprendido desde la ciencia política, desde la antropología y desde la sociología”.